El proyecto de cooperación internacional “Prevención en Salud Comunitaria y Reducción de Riesgos Sanitarios”, impulsado por Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF), concluye su implementación en el cantón de Portoviejo (Ecuador) tras casi un mes de trabajo continuo junto a comunidades, instituciones y voluntariado local.
Esta intervención ha tenido como objetivo principal reducir los riesgos asociados a enfermedades transmitidas por vectores, especialmente el dengue, cuya incidencia se incrementa durante la temporada invernal debido a las lluvias, las inundaciones y las condiciones que favorecen la proliferación del mosquito transmisor.
Desde su inicio, el proyecto se ha desarrollado bajo un enfoque integral que combina prevención en salud, educación comunitaria y fortalecimiento de capacidades locales, apostando por soluciones sostenibles que permanezcan más allá de la propia intervención.
Un contexto de vulnerabilidad que exige respuestas sostenidas
Las comunidades participantes, ubicadas en zonas como San José (parroquia Picoazá) y Las Chacras (parroquia Riochico), enfrentan de manera recurrente los efectos de la temporada de lluvias, que incrementa la exposición a riesgos sanitarios y agrava situaciones de vulnerabilidad preexistentes.
En este contexto, la prevención se convierte en una herramienta clave. No solo para reducir la incidencia de enfermedades como el dengue, sino también para fortalecer la capacidad de respuesta de la población ante futuras emergencias sanitarias.
El proyecto ha puesto el foco en estas realidades, trabajando desde el territorio y con un profundo conocimiento del entorno, lo que ha permitido adaptar cada acción a las necesidades concretas de las comunidades.
La comunidad como protagonista del cambio
Uno de los elementos diferenciales de esta intervención ha sido su enfoque comunitario. Lejos de plantear a la población como mera receptora de ayuda, el proyecto ha promovido su participación activa en todas las fases del proceso.
A través de jornadas de sensibilización y espacios participativos, las personas han podido identificar los principales riesgos presentes en sus entornos, aprender a reconocer focos de proliferación del mosquito y adoptar medidas preventivas en sus hogares.
Este proceso ha favorecido no sólo la adquisición de conocimientos, sino también la apropiación de prácticas saludables y sostenibles en el tiempo, reforzando el papel de la comunidad como agente clave en la protección de su propia salud.
Educación, prevención y acción en el territorio
Las actividades desarrolladas han combinado distintos ejes de intervención para garantizar un abordaje integral del problema.
Por un lado, se han llevado a cabo acciones de educación sanitaria orientadas a mejorar el conocimiento sobre el dengue y otras enfermedades asociadas a la temporada invernal, así como sobre las medidas de prevención más eficaces en el entorno doméstico.
Paralelamente, el proyecto ha impulsado también acciones prácticas en el territorio, como jornadas de limpieza y eliminación de posibles criaderos del mosquito, contribuyendo a la mejora inmediata del entorno y a la reducción de riesgos sanitarios.
Estas acciones se han visto reforzadas con la entrega de kits de prevención a 100 familias, facilitando herramientas básicas para la implementación de medidas preventivas en los hogares.
Las mingas comunitarias: trabajo colectivo para transformar el entorno
Un elemento clave del proyecto ha sido la promoción de mingas comunitarias, una práctica tradicional en Ecuador basada en el trabajo colectivo y la colaboración vecinal.
Estas jornadas han permitido no solo actuar directamente sobre el entorno, mediante la limpieza de espacios comunes y la eliminación de focos de riesgo, sino también fortalecer el tejido social y la cohesión comunitaria.
La minga final, celebrada como cierre del proyecto, se convirtió en un reflejo del compromiso adquirido por la población y del impacto del trabajo realizado, evidenciando que la prevención en salud también se construye desde lo colectivo.
Alianzas que multiplican el impacto
El desarrollo del proyecto ha sido posible gracias a una estrecha coordinación entre distintos actores.
La intervención ha sido ejecutada conjuntamente por BUSF España y BUSF Ecuador, contando con el apoyo de la Alcaldía de Portoviejo a través de la Dirección de Gestión de Riesgos, Sostenibilidad Ambiental y Cambio Climático y la Dirección Cantonal de Desarrollo Social y Humano, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Portoviejo y la Red Cantonal de Comités Comunitarios de Gestión de Riesgos.
Esta articulación ha permitido sumar capacidades, optimizar recursos y asegurar que las acciones implementadas respondan de manera efectiva a las necesidades del territorio, reforzando al mismo tiempo las estructuras locales de gestión del riesgo.
Resultados que trascienden la intervención
Más allá de los resultados cuantificables, como las 100 familias beneficiarias directas o las acciones desarrolladas en territorio, el principal valor del proyecto reside en su impacto a medio y largo plazo.
Las comunidades participantes cuentan ahora con mayores conocimientos, herramientas y capacidades para prevenir riesgos sanitarios, identificar amenazas y actuar de manera autónoma frente a situaciones que puedan comprometer su salud.
Asimismo, se han fortalecido las redes comunitarias y la colaboración con instituciones locales, sentando las bases para una respuesta más eficaz y coordinada ante futuras emergencias.
Un compromiso que continúa
La finalización de este proyecto no supone un punto final, sino un paso más en el compromiso de Bomberos Unidos Sin Fronteras con la cooperación internacional y el fortalecimiento de comunidades resilientes.
A través de iniciativas como esta, BUSF reafirma su apuesta por intervenciones que ponen a las personas en el centro, promoviendo su participación activa y generando procesos de cambio sostenibles.
Cuando la cooperación se construye desde el territorio, con la implicación real de las comunidades, el impacto no solo llega: permanece y se multiplica en el tiempo.
¡Unidos somos más fuertes! ¡Unidos con Ecuador! ¡Unidos por un mundo más resiliente y seguro!

















5 respuestas
Desde la Coordinación de Riesgos y Adaptación al Cambio Climático del GADM Portoviejo, expresamos nuestro sincero agradecimiento a Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF), tanto de España como de Ecuador, por el compromiso demostrado con nuestras comunidades.
Este proyecto no solo ha contribuido a la prevención de riesgos sanitarios asociados a la temporada invernal, sino que ha fortalecido capacidades locales, promovido la corresponsabilidad comunitaria y consolidado el trabajo articulado entre instituciones y ciudadanía. La intervención en sectores como San José y Las Chacras evidencia que cuando la cooperación internacional se integra al territorio con enfoque participativo, los resultados trascienden la acción puntual y se convierten en procesos sostenibles.
Como Municipio, reafirmamos nuestra disposición de continuar impulsando y acompañando este tipo de iniciativas que fortalecen la resiliencia comunitaria, la prevención en salud y la gestión integral del riesgo. Seguimos prestos a sumar esfuerzos para que Portoviejo avance hacia un territorio más preparado, solidario y resiliente frente a los desafíos climáticos y sanitarios.
Es un excelente trabajo con las comunidades. Todos los ciudadanos estamos contentos y satisfechos, ya que nos han ayudado y enriquecido nuestros conocimientos en resiliencia y trabajo en equipo.
Un reconocimiento especial a BUSF España por el apoyo en la ejecución de este proyecto que redunda en beneficio de las comunidades rurales del cantón Portoviejo. Que importante es poder intervenir en estos sectores donde las enfermedades propias de la época invernal ponen en riesgo la salud de los más vulnerables. Ésta iniciativa se debe replicar en toda la ruralidad Manabí con apoyo de las ONG y poder llegar con la cultura de la prevención. Gracias al voluntariado de BUSF Ecuador, una fuerza increíble que esta en todo momento cuando se requiere de apoyo desinteresado.
A la estratega y activista en Gestión de Riesgos, Carmen Loor. Una persona altruista que no está mirando ni tiempo ni espacio. Esa motivación contagiante es la energía que mueve los proyectos que BUSF España ejecuta en Manabí.
Fue un honor haber sido participe de este proyecto enfocado en los más vulnerables. Gracias a todos los compañeros de BUSF – Portoviejo y ala coordinación de riesgo y adaptación de cambio climático del GADM Portoviejo. Fue una experiencia Increíble…
Por muchos proyectos m@s.
Hoy no solo cerramos un proyecto en Ecuador, cerramos una etapa llena de aprendizajes, esfuerzo y corazón.
En Portoviejo, Manabí, vivimos junto a las comunidades el proyecto “Prevención en Salud Comunitaria y Reducción de Riesgos Sanitarios”, donde cada minga, cada jornada y cada sonrisa nos recordó por qué vale la pena servir.
Gracias a Dios por guiarnos hasta aqui y gracias a cada persona que caminó con nosotros.
A la Alcaldía de Portoviejo con sus Direcciones de Riesgos, Sostenibilidad Ambiental y Cambio Climático; y a la Dirección Cantonal de Desarrollo Social y Humano; al Benemérito Cuerpo de Bomberos de Portoviejo, a los Comités Comunitarios de Estancia Vieja, Pachinche Afuera y El Pollo y a cada voluntario de BUSF ECUADOR Delegación Portoviejo que dio más de sí, incluso en los momentos más difíciles.
Y gracias a Bomberos Unidos sin Fronteras España por creer en Ecuador, por tender la mano y por sembrar esperanza donde más se necesita.
Hoy no es un adiós, es el inicio de algo más grande. Porque cuando se trabaja con amor, el impacto se queda y transforma vidas.